lunes, 25 de octubre de 2010

Orando en todo tiempo

No orar revela que hay pecado de orgullo. Es decirle a Dios con nuestra actitud que no le necesitamos. Pero recordemos que: “…Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes” (1ª de Pedro 5:5). Nosotros que decimos que somos de Cristo y que Él vive en nuestro corazón no debiéramos tener esta actitud.

No orar revela también que hay pecado de pereza. “En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en Espíritu, sirviendo al Señor” (Romanos 12:11). Cuando te has propuesto orar por la mañana cuando oigas el despertador sin más ni más levántate sobre tus pies, pues el Señor te espera.

Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 5:14-16).
No orar revela que Dios no tiene prioridad en nuestra vida. Que no le amamos. ¿Cuál es el primer mandamiento? Deuteronomio 6:5 tiene la respuesta: “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. El Señor Jesús dice: “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama…” (Juan 14:21). ¿Cuándo, cuánto, y con qué actitud se busca al ser amado? ¿Cuándo, cuánto y con qué actitud buscas a Dios? Tu respuesta dice la medida de tu amor hacia Él.

El autor de Cantares escribió la manera en que la esposa busca al esposo: “Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé. Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad; por las calles y por las plazas buscaré al que ama mi alma; lo busqué y no lo hallé. Me hallaron los guardas que rodean la ciudad, y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma? Apenas hube pasado de ellos un poco, hallé luego al que ama mi alma; Lo así, y no le dejé.” (Cantares 3:1-4). ¿Así tomamos a Dios y no le dejamos? La recompensa de buscarle en oración excede lo que con palabras podemos describir…

Amaro, M. Z. (25 de Octubre de 2010).Porque le amamos. Vida Plena
Reina Valera 1960

lunes, 27 de septiembre de 2010

La comunión con Dios es el principio del cielo

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho (Juan 14:26).
Pienso en esto: una serie de instrucciones fáciles de seguir, para resolver problemas, hacer decisiones importantes y discernir la voluntad de Dios en algún asunto.

¡Pero quizá nunca te has dado cuenta de que Dios ya ha provisto una guía como esta! Tienes la Palabra de Dios, a revelación de las leyes morales y principios para vivir tu vida de acuerdo con su divino programa detallado de acción. Allí está el Espíritu de Dios, el Compañero que Dios ha enviado para que sea tu Maestro, Consolador y Guía (Juan 14:26 y 16:7). Agrégale a eso el pueblo de Dios, otros miembros del cuerpo de Cristo a quienes Dios ha instituido como maestros, pastores, consoladores y animadores, y allí tienes una impresionante colección de recursos para conocer la voluntad de Dios en tu vida.

Y cuando tengas oído para esto, es asombroso cuán frecuente y claramente Dios puede, y lo hará, hablar contigo.

Wilkinson, B. (2009). Biblia Tu andar Diario (Quinta edición). Editorial Unilit.
Reina Valera 1960

martes, 14 de septiembre de 2010

ARTEPARAJESUS: PRIMERAMENTE....

"Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas" (Mateo 6:33)
Nueva Versión Internacional

jueves, 5 de agosto de 2010

The Playground of Your Mind

The Playground of Your Mind

When it comes to inner purity, our thought-lives could be compared to a playground. One moment we climb the ladder toward victory and the next we’re nudged over the edge and can’t stop the downward spiral until we’ve fallen back where we started.

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martes, 3 de agosto de 2010

Desensibilización

El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia (Proverbios 28:13)
Un paciente que padece alergias, recibe semanalmente una inyección que contiene una dosis de la sustancia a la cual el paciente es alérgico, esta sustancia se incrementa hasta que el paciente es inmunizado. Como resultado el cuerpo se acostumbra a la sustancia extraña hasta que ésta ya no le causa ninguna irritación.

Tristemente, la misma desensibilización puede ocurrir en la vida espiritual. 
Los pecados que una vez fueron inconcebibles, son primeramente tolerados, después condonados y por último abiertamente aprobados.


Wilkinson, B. (2009). Biblia Tu andar Diario (Quinta edición). Editorial Unilit.
Reina Valera 1960
Arte Para Jesús

lunes, 2 de agosto de 2010

Ocasiones de caer

El pecado empieza como un tejido, pero se convierte en una abrazadera de hierro.
Lava tu corazón de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuando permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad? (Jeremías 4:14)
Corrigete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada (Jeremías 6:8) 
Antes que Dios pueda edificar en tu vida, deben estar presentes varias cosas que Él necesita para ahuyentar y remover: malos hábitos, actitudes egoístas, indiferencia, pecados ocultos. ¿Hay algunas posesión en tu vida que sea el foco de tu infección? ¿Hay personas en tu vida que tratan de destruirte, en lugar de ayudarte a crecer? ¿Hay algún empeño en lograr algo que se opone al reino de Dios en lugar de promoverlo? Toma alguna de esas áreas de necesidad y con la ayuda de Dios, trata con ella ahora... antes de que el remedio sea más doloroso que la enfermedad.
Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego (Mateo 18:8-9) 
Wilkinson, B. (2009). Biblia Tu andar Diario (Quinta edición). Editorial Unilit.
Reina Valera 1960